Gaspar de Jerbitón

Segundo hijo de un noble menor. Curiosidad por estudiar la mente de los mundanos.

Description:

Apariencia física

Gaspar aparenta bastantes años más de los 26 que tiene. Su deformada y encorvada espalda le da aspecto achaparrado y su estatura apenas llega al metro y medio aproximadamente. Su rostro, sin embargo, es agradable, piel pálida, complexión delgada y debilucha y ojos oscuros muy penetrantes que, a pesar de su aspecto débil dan muestra de gran sabiduría y curiosidad junto con un toque de sentido del humor. Viste ropas holgadas de color oscuro y va pulcramente aseado.

Guía de interpretación

Deploro la violencia… lo cual me resulta conveniente, pues no es que sea precisamente hábil ejerciéndola. En mi futuro veo un horizonte ilimitado de cosas por aprender, cosas que percibir… especialmente en los entresijos del alma de los mortales que poblamos el mundo. A los mundanos los aprecio y respeto como ellos a sus queridas mascotas… incluso a veces más que eso. De vez en cuando contemplo sus idas y venidas, me fascinan sus banales preocupaciones diarias… y alguna vez hasta les doy un empujoncito hacia la solución de sus triviales problemas. Son fascinantes….

Ficha

Categoría: Magus

Edad: 26 años (Comienzo aprendizaje a los 11, desafío a los 26)

Tamaño: 0

Decrepitud: 0 (0)

Degeneración: Rango 1 (12 ptos)

Confianza: 1(3)

Características: Int +3; Per +1; Str -3; Sta +1; Pre +2; Comm +2; Dex -1; Quik 0

Virtudes & Defectos:

El Don (Especial, 0); Mago Hermético (Social, 0); Puissant Ability: Folk Ken (General, 0); El Don Gentil (Hermético, -3); Maestría de hechizos (Hermético, -1); Afinidad con Arte: Intellego (Hermético, -1); Afinidad con Arte: Mentem (Hermético, -1)

Torpe (General, +1); Jorobado (General, +1); No combatiente (Personalidad, +1); Corto de vista (General, +1); Artes Incompatibles: CrAn vs MuHe (Hermético, +1); Bloqueo en Habilidad: Marciales (General, +1)

Rasgos de Personalidad: Curioso 3; Leal 1; Valiente -1; Perfeccionista 2

Reputaciones: Ninguna

Combate:

  • No combatiente (Defecto)

Absorción: 1

Niveles de Fatiga: Ok, 0, -1, -3, -5, Inconsciente

Penalización por Heridas: -1 (1-5), -3 (6-10), -5 (11-15), Incapacitado (16-20), Muerto (21+)

Habilidades:

Salamanca Lore (Política) 1; Regatear (Textos) 1; Encanto (Primera impresión) 3; Etiqueta (Nobleza) 1; Folk Ken (Nobleza) 4 (Puissant +2); Engañar (Charlatanería) 2; Intriga (cotilleos) 1; Liderazgo (Inspiración) 1; Castellano (Prosa) 5; Gallego (Expansive vocabulary) 1; Sigilo (Áreas urbanas) 1; Enseñar (Nobleza) 2; Artes Liberales (Lógica) 1; Latín (Prosa) 4; Parma Magica (Mentem) 1; Penetración (Intellego) 1 (total 6 px); Teoría Mágica (Intellego) 4; Finesse (Intellego) 1 (total 12 px);

Artes:

Cr 3; In 10(1 px); Mu 4; Pe 1; Re 3; An 1; Aq 0; Au 0; Co 3; He 2; Ig 3; Im 5; Me 13 (1px); Te 0; Vi 3

Sigil: Profundidad insondable, cómo un vértigo

Cicatrices de Crepúsculo: Ninguna

Equipo: Túnica de mago

Carga: 0 (0)

Hechizos:

  • The ear for distant voices (InIm 20) 2 (Quiet & still casting)
  • Thoughts within babble (InMe 25) 2 (Quiet & still casting)
  • Peering into the mortal mind (InMe 30) 2 (Quiet & still casting)
  • The call to slumber (ReMe 10) 1 (Still casting)
  • Sense nature of vis (InVi 5)
  • Disguise of the transmuted image (MuIm 15)
  • Whispers through the black gate (InCo 15)
  • Percibir la Lengua Primordial (InMe 30)
Bio:

En 1154 Don Alfonso López y Santiago participó en el asedio y conquista de la ciudad de Almería junto al rey de Castilla y León, Alfonso VII. Como recompensa, el Rey otorgó derechos no hereditarios a mi familia sobre la zona conocida por Treviana, cerca de Miranda de Ebro. 40 años después, mi padre amplió el feudo al dar su vida en la batalla de Alarcos, defendiendo a Alfonso VIII, Rey de Castilla e hijo del anterior. Como recompensa, mi familia recibió de manos del rey el derecho a que su feudo fuera hereditario y éste se amplio para incluir algunas aldeas y pueblos más.

Actualmente mi familia controla la zona conocida como Treviana, donde se encuentra la mansión familiar. Bajo su control directo, por gracia del Rey Alfonso VIII, mi familia controla un total de 6 aldeas y dos poblados con cerca de 800 campesinos y artesanos. Todo está bajo el control del primogénito de la familia, mi hermano mayor, Don Leonardo López y Santiago.
Y eso es todo lo que a día de hoy, 26 de marzo del año del Señor 1200, sé de mi familia mundana, porque cuando era niño alguien se fijó en mí y notó algo que nadie más había notado. Y cambió mi existencia para siempre.

Físicamente siempre he sido torpe. Creo que tardé bastante más de lo normal en caminar con soltura, pero sí fui avispado y parlanchín desde muy, muy pequeño. Todo lo quería tocar, todo lo preguntaba. Cuando yo nací Treviana atravesaba una crisis, tras un invierno duro. Y quiso el Altísimo que yo fuese el segundo y último de dos hermanos. Así pues mi hermano tenía prioridad en todo, como primogénito que era y a mí ya se me tenía como futuro monje o sacerdote desde que nací. Pero la Providencia me tenía reservada una sorpresa.

A la edad de 4 años empecé y esto lo recuerdo perfectamente a sentirme pequeño, muy pequeño. Me daba cuenta de la cantidad de gente que me rodeaba y lo poco que sabía de ella. En definitiva de todo lo que me rodeaba, y lo pequeño e insignificante que era yo en comparación –y aún lo soy. En medio de este vértigo, de este extraño vacío que sentía, del ansia por saber y especialmente por entender el interior de las almas que me rodeaban, empecé a ver en los ojos de la gente algunas cosas que no decían. La lealtad de mi padre y su frustración por la crisis, la indiferencia y casi desprecio de mi hermano hacia mí debajo de sus bonitas palabras, la inquietud del criado por ese pequeño hurto que espera no se descubra….

No muy lejos de Treviana, en Santo Domingo de la Calzada, hay una alianza llamada “La Campana de Plata” ubicada en el mismísimo pueblo. Esta alianza estaba ya en su más prometedor verano, y uno de los magus que en ella vivían, un Jerbiton llamado Basilio Peña de Arnau, en su ya avanzada decrepitud deseaba adoptar un aprendiz en quien depositar su último legado. Don Basilio tenía entre sus variados agentes unos cuantos encargados de investigar la evolución de la descendencia de los pueblos cercanos en busca de comportamientos extraños o inexplicables, y un buen día de 1179 tuvo a bien leer un informe sobre el extraño comportamiento que yo mostraba a mis 5 años.
No le fue difícil a Doroteo, uno de los mejores agentes de Don Basilio, negociar en su nombre mi adopción, y mi familia, que por entonces atravesaba una crisis económica, me cedió por “mucho menos de lo que vales, Gaspar… pues entre los mundanos todo tiene precio en monedas, y cuantas más monedas necesitan menor es el precio” (decía Don Basilio).

Acontecía que no muy lejos de allí, la alianza del “Cerro Roto” se encontraba ya en su más penosa decadencia invernal y uno de sus magus, un Bonisagus lleno de rencor y ya retorcido por alguna que otra malograda visita al Crepúsculo, llamado simplemente “Teodosio de Bonisagus” o “Teodosio del Cerro Roto”, culpaba a la aún floreciente “Campana de Plata” de la decadencia de su propia alianza, y sentía especial rivalidad hacia Don Basilio. Así, al llegar a sus oídos la noticia su nuevo aprendiz, no dudó en hacer valer los derechos de su Casa. Duras fueron las palabras de Don Basilio, que proclamó a quien quiso oírle las verdaderas razones por las que Teodosio le quería arrebatar a su aprendiz, pero como no podía ser de otro modo, las leyes Herméticas se aplicaron y Teodosio hizo valer los privilegios de su Casa apenas un año después de iniciar mi adiestramiento en “La Campana de Bronce”.

Sobre mi estancia en “El Cerro Roto”, ¿Qué decir? Sin duda Teodosio era (o es, si es que regresa del Crepúsculo algún día…) un magus muy hábil y poderoso. Me inició en Vim y Muto sobre todo, y también inició mi adiestramiento general en las variadas disciplinas que un magus ha de dominar, pues a pesar de todo, Teodosio tenía un ápice de conciencia y, estaba decidido a instruirme de la mejor manera posible. Pero lo que más recuerdo de mi estancia allí es el significado de la obsesión enfermiza, de la amargura ante la gloria que se fue. Y pude ver claramente algunas cosas que si bien no comprendía del todo entonces, ahora calificaría como errores que una alianza debe evitar para así conservar su gloria el mayor tiempo posible.

Un par de años después, caí enfermo. El mismo Teodosio evitó con su poderosa magia que unas horribles fiebres reumáticas aceleraran dramáticamente mi partida de este mundo, pero no pudo evitar la deformación de mi cuerpo. Y, siendo como era un obseso, con incontables manías y prejuicios, Teodosio era incapaz de soportar mi deformidad. Afortunadamente, juzgó humillante devolverme a Don Basilio en ese estado. Sin embargo, Don Basilio recordó lo que ya hubiera intuido en mí… y aceptó proseguir con mi adiestramiento, aunque no pudo corregir ciertas incompatibilidades entre varias Artes, que heredé de mi época en “El Cerro”. Y, hasta su última visita al Crepúsculo, Teodosio nunca se olvidó de poner todas las trabas posibles a “La Campana de Bronce”.

A partir de ahí, proseguí mi adiestramiento como cualquier otro magus… hasta que un día me iniciaron en la Parma Magica y poco después empecé a ser considerado como un magus más de la Orden de Hermes.

Gaspar de Jerbitón

As Fauces Da Serpe alanwarlord Gaspar